Ministerio de Agricultura |
Articulo No.1
El proceso de digitalización en el que está inmerso nuestra agricultura es clave para contribuir a mantener su pujanza y competitividad a nivel global.
Entre los
múltiples retos a los que deberá enfrentarse la agricultura en las próximas
décadas se encuentra la necesidad de seguir garantizando un abastecimiento de
alimentos suficiente, seguro y asequible para una población global cada vez más
numerosa, y además conseguir este objetivo teniendo presente la continuidad de
su evolución hacia unos procesos aún más sostenibles y respetuosos con su
entorno.
En este sentido,
no cabe ninguna duda de que la sanidad vegetal es, y seguirá siendo, un firme
aliado del sector agrícola para la consecución conjunta de ambos objetivos.
Pero, además,
también será preciso seguir avanzando en el proceso de digitalización que
el sector agrícola viene experimentando, de una forma decidida, durante los
últimos años, con el fin de hacer posible la mejora de los procesos agrícolas
sobre todo en lo referente a la disponibilidad de información en tiempo real
orientada a la optimización de recursos.
Así, el avance
en la digitalización del sector agrícola está llamado a ser un motor de cambio
esencial para favorecer la reducción de la brecha digital existente en la
actualidad entre las áreas urbanas y rurales, y lo que es aún más importante,
para contribuir a la generación de un modelo agrícola aún más pujante, que
disponga de los recursos necesarios para mantener su posición de liderazgo en
una economía cada vez más globalizada y competitiva.
Es preciso tener
en cuenta que la generalización de la digitalización en nuestra agricultura
permitiría, por sí sola, un incremento de la productividad de los cultivos de
un 8,8% de aquí al año 2050, que en términos económicos supondría algo más de
54.000 millones de euros adicionales para el sector en su conjunto.
Articulo no.2
La
agrociencia como piedra angular para avanzar hacia un futuro mejor para todos
El Manifiesto
por la Agrociencia refleja el papel clave de la ciencia y la innovación como
motores de cambio sostenible de nuestro sector agroalimentario.
Hace tan solo
unos días, concretamente el pasado 15 de abril de 2021, se llevó a cabo la
presentación del Manifiesto por la Agrociencia, impulsado por
la Alianza por la Agricultura Sostenible (ALAS) y que ha sido
suscrito inicialmente por una decena de organizaciones representativas de la
totalidad de la cadena de valor del sector agroalimentario..
A través de este manifiesto, que te invitamos crecimiento, acción climática, modernización y transición ecológica justa, especialmente para las áreas rurales, afectadas además por su creciente riesgo de despoblación.
Es preciso tener
presente que el desarrollo y fomento de la agrociencia no solo es un elemento
clave para favorecer que nuestro sector agroalimentario continúe siendo
altamente competitivo en un mundo cada vez más globalizado, sino también para
garantizar el mantenimiento de aspectos claves para el bienestar y calidad de
vida de nuestra sociedad, como son la seguridad alimentaria, el crecimiento
económico, la estabilidad del empleo y las expectativas de desarrollo rural, y
muy especialmente en un contexto como el actual, marcado por los irreparables
efectos de la pandemia de Covid-19 que sigue golpeando con fuerza nuestra
sociedad.
Así, en el
ámbito concreto de la sanidad vegetal, al que se refiere
expresamente el punto 3 del Manifiesto por la Agrociencia, desde el sector
agroalimentario se solicita una mayor flexibilidad en lo referente a los
objetivos establecidos en las estrategias ‘De la Granja a la Mesa’ y ‘Biodiversidad
2030’ en relación al uso agrícola de productos y tratamientos
fitosanitarios, mediante el establecimiento de unos plazos realistas y un marco
regulatorio que contribuya a acelerar la introducción de nuevas soluciones aún
más efectivas y sostenibles.
En definitiva, sólo a partir de una apuesta fuerte, decidida y conjunta, basada en la ciencia, la innovación, la continua modernización y la competencia en igualdad de condiciones, y alejada por tanto de criterios subjetivos y sesgados, estaremos en disposición de aprovechar al máximo la capacidad de nuestro sector agroalimentario para contribuir a la recuperación económica, a la acción por el clima, a la digitalización y a conseguir detener el fenómeno de despoblamiento que está asolando a nuestras zonas rurales.
a conocer las entidades firmantes consideramos indispensable poner en valor la capacidad y protagonismo de la ciencia y la tecnología aplicadas en la agricultura como piedras angulares para hacer frente a los diferentes retos a los que se está enfrentando, y se deberá enfrentar, tanto nuestro sector agrícola como el resto de la cadena agroalimentaria en los próximos años.
En este sentido, tal y como se reconoce en este documento, resulta imprescindible impulsar la agrociencia como motor para la consolidación de un modelo productivo sostenible en términos de crecimiento, acción climática, modernización y transición ecológica justa, especialmente para las áreas rurales, afectadas además por su creciente riesgo de despoblación.
Es preciso tener
presente que el desarrollo y fomento de la agrociencia no solo es un elemento
clave para favorecer que nuestro sector agroalimentario continúe siendo
altamente competitivo en un mundo cada vez más globalizado, sino también para
garantizar el mantenimiento de aspectos claves para el bienestar y calidad de
vida de nuestra sociedad, como son la seguridad alimentaria, el crecimiento
económico, la estabilidad del empleo y las expectativas de desarrollo rural, y
muy especialmente en un contexto como el actual, marcado por los irreparables
efectos de la pandemia de Covid-19 que sigue golpeando con fuerza nuestra
sociedad.
Así, en el
ámbito concreto de la sanidad vegetal, al que se refiere
expresamente el punto 3 del Manifiesto por la Agrociencia, desde el sector
agroalimentario se solicita una mayor flexibilidad en lo referente a los
objetivos establecidos en las estrategias ‘De la Granja a la Mesa’ y ‘Biodiversidad
2030’ en relación al uso agrícola de productos y tratamientos
fitosanitarios, mediante el establecimiento de unos plazos realistas y un marco
regulatorio que contribuya a acelerar la introducción de nuevas soluciones aún
más efectivas y sostenibles.
En definitiva,
sólo a partir de una apuesta fuerte, decidida y conjunta, basada en la ciencia,
la innovación, la continua modernización y la competencia en igualdad de
condiciones, y alejada por tanto de criterios subjetivos y sesgados, estaremos
en disposición de aprovechar al máximo la capacidad de nuestro sector
agroalimentario para contribuir a la recuperación económica, a la acción por el
clima, a la digitalización y a conseguir detener el fenómeno de despoblamiento
que está asolando a nuestras zonas rurales.
Articulo no.3
Jardines
comestibles: la combinación perfecta de paisajismo y agricultura urbana
Si dispones de
un espacio particular y te apasiona el cuidado de las plantas, es muy probable
que le hayas dado una y mil vueltas a la decisión de dedicarlo al desarrollo de
un jardín ornamental o a su uso para la ubicación de un huerto doméstico.
Ante esta duda,
el cada vez mayor desarrollo de jardines comestibles en los
entornos urbanos pasa por ser, podríamos decir, una ‘decisión salomónica’ que
aúna las ventajas y beneficios de ambas alternativas, consiguiendo así el
máximo aprovechamiento de tu espacio verde.
Así, la base de
un jardín comestible reside en la idea de utilizar el espacio que tienes
disponible para el desarrollo de un huerto doméstico en el que, además, se
intercalan otras variedades herbáceas o florales que le aporten una mayor
belleza estética y que, al mismo tiempo, sirvan para promover el desarrollo de
una mayor biodiversidad natural, principalmente en lo relativo a la atracción
de polinizadores o la generación de unas mejores condiciones ambientales para
el crecimiento de los cultivos.
Este es el
motivo que justifica que esta, relativamente nueva, tendencia de paisajismo y
horticultura urbana preste una especial atención al análisis de factores
ambientales como la ubicación, la disponibilidad de agua o la intensidad y
orientación de la radiación solar a la hora de distribuir los diferentes
cultivos y variedades vegetales para alcanzar una relación de convivencia que
favorezca su desarrollo.
En definitiva,
los jardines comestibles son un claro ejemplo del creciente interés que existe
en nuestra sociedad por otorgar un uso diferente, más práctico y, a la vez,
sostenible a espacios urbanos tradicionalmente infrautilizados, como balcones,
azoteas, terrazas o zonas comunes de espacios residenciales, otorgándoles un
uso que no solo aporta beneficios en términos de autoconsumo, sino también a
nivel medioambiental y, de igual forma, como actividad saludable, de ocio y
desconexión para aquellas personas que deciden hacerse cargo de su cuidado y
mantenimiento diario.
Articulo no. 4
¿Qué
elementos básicos pueden ayudarte a incrementar tu productividad agrícola?
Para
garantizar el futuro de tu actividad agrícola, será esencial tomar medidas para
incrementar tu productividad de tus cosechas de una forma sostenible.
Hasta hace tan
solo unas décadas, el incremento de la productividad agrícola estaba
condicionado a la posibilidad de aumentar la superficie de cultivo, con el fin
de obtener así una mayor cosecha y mejorar el rendimiento económico de la
explotación.
Sin embargo, el
desarrollo de este tipo de medidas no solo no resulta posible en muchos casos,
sino que, además, se puede considerar contrario al compromiso de sostenibilidad
que debe acompañar a nuestra actividad agrícola en relación con el respeto y
conservación de su entorno.
En este sentido,
el secreto del éxito de la agricultura tanto ahora como en los
próximos años no debe está asociado a cultivar más, sino más bien a cultivar
mejor, consiguiendo aumentar la capacidad productiva de tu explotación
agrícola a través de su eficiencia, sin que esto implique incrementar la
superficie cultivada.
En base a esta
reflexión, resulta cada vez más importante avanzar en la puesta en práctica de
aquellas actuaciones que contribuyan a mejorar la productividad de tus
cosechas de una forma sostenible, entre las que consideramos necesario
destacar las que te mostramos a continuación:
- Infórmate con el mayor detalle
posible sobre las especies que deseas cultivar, sus
características, propiedades diferenciales y requerimientos básicos tanto
durante su cosecha como a lo largo de todo el proceso necesario hasta su
recolección.
- Siempre que sea posible, utiliza
preferiblemente sistemas de riego automático, con el fin de
mantener una periodicidad adecuada en función de cada cultivo y, al mismo
tiempo, aplicar la cantidad de agua que realmente necesitan tus plantas
para su crecimiento y desarrollo.
- Garantiza la sanidad
vegetal de tus cultivos a través de la aplicación de aquellos
productos y tratamientos que permiten reducir el riesgo de que se vean
afectados por plagas y enfermedades y que mejor se adaptan a sus
condiciones, siempre bajo la recomendación, supervisión y aplicación, si
es necesario, de un experto fitosanitario cualificado.
- Plantéate la aplicación de aquellas
técnicas que permitan una renovación de los nutrientes con los que cuenta
el suelo agrícola, evitando su sobreexplotación y ‘agotamiento’, como es
el caso de la rotación de cultivos.
- Para finalizar, apuesta por la
utilización de aquellos medios tecnológicos innovadores que pueden
favorecer un mayor rendimiento de tus cultivos, relacionados con lo que se
conoce como agricultura de precisión, permitiéndote así
recuperar lo antes posible la inversión necesaria para su adquisición.
DEPARTAMENTO DE COMUNICION E INFORMACION PARA ELL DESARROLLO RURAL


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